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¿Por qué ir con escorts en Valencia?

¿Estás pensando en probar con escorts en Valencia? ¡Lánzate a descubrir este mundo lleno de aventuras! En este post, te aconsejamos desde diferentes perspectivas por qué no puedes perderte la compañía de estas chicas. ¡Toma nota!

  1. La sensación de estar en una relación mercantil no es tan grande: Siempre va a ser un servicio que pagas, pero estar en un ambiente que te es familiar hará que estés cómodo, como si estuvieras en una cita real y no te hará pensar que estar ante un intercambio de bienes por servicios.

        2. Juegas en casa: Al jugar con el público de tu lado todo es más fácil, es un partido sin espectadores, pero conoces todo lo que está a tu alrededor. Puedes follártela en tu sofá, en la cama o en la mesa de la cocina. Tienes la tranquilidad de que es tu casa y puedes recrear todo lo que quieras tus escenas favoritas.

        3. Tienes la opción de elegir los preliminares: El trato en las casas de citas es más directo, algo que a veces no es todo lo amigable que uno desearía. Aquí puedes recrearte siempre que tengas dinero con los preliminares que quieras. Una cena, unas copas, etc.

        4. No hay exposición pública: Esto es perfecto para los que no quieran ver fotos de ellos con una trabajadora sexual.

        5. No tienes que moverte de tu casa: No admite discusiones. Imagínate estando en tu casa con ganas de sexo y que con una llamada pueda estar en una hora esa escort que está de infarto para tener unas horas de locura… un sueño.

        6. La escort puede que se sienta más excitada al hacerlo en un entorno nuevo y que no conoce: A todos nos pasa, lo nuevo excita.

        7. La capacidad que puede darse de negociar el precio: Vale, a priori pagarás más caro el servicio por el desplazamiento de la escort a tu caso. Lo bueno es que su predisposición a negociar es más alta. Algunas tienen muy buena comunicación con el cliente para negociar, bajando el precio si requieres sus servicios por varias horas.

Como puedes ver las ventajas de optar por esta opción son muy grandes y casi un lujo perfecto. La pena es que no todo el mundo se lo puede permitir o está en condiciones de hacerlo realidad. Si es tu caso, no te lo pienses y disfruta con una buena escort en Valencia.

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Las mejores escorts en Valencia

Irse de putas en Valencia es directamente proporcional al dinero que tengas y a lo cachondo que estés. Estamos seguros de que hasta ahí cualquier cliente que recurre a las escort estará de acuerdo con nosotros. En algunos casos hay hombres que prefieren quedarse en casa cómodamente.

Como es normal irse de escorts no solo depende de estar cómodo, pero es el resultado de una serie de factores. Después de una semana dura en nuestro trabajo lo que menos quiere uno es liarse a meterse otro viaje.

Así que cada vez más hombres se hacen la misma pregunta ¿merece la pena llamar a una escort a domicilio? Esto es algo que piensan muchos hombres mientras echan una ojeada a los catálogos de escort en Valencia en la red.

Estamos ante una opción que en realidad tiene más ventajas que inconvenientes, aunque debemos aclarar que muchos que no se lo pueden permitir (no hablo del dinero). Si pudieran elegir seguro que muchos preferirían que ellas vinieran a su casa, pero como es normal, es imposible salvo que estés separado y vivas solo.

La única manera podría ser eso de hacer un trío con tu pareja, aunque somos realistas y no todas las mujeres están por la labor, más bien es bastante complicado. Sea como fuere desde aquí te animamos si puedes hacerlo.

Tengo un buen amigo que tiene casa en la playa, el típico apartamento en Gandía que va 2 o 3 veces en invierno se supone que, a cuidar por el mantenimiento y bueno, lo debe hacer, pero también aprovecha y cada viaje se sube una escort a su casa y disfruta de los placeres del sexo mientras su mujer y sus hijos creen que está arreglando el baño o instalando la lavadora nueva.

Esa es una vía que quizás puede ser válida y luego hay otras más arriesgadas como aprovechar un viaje de tu mujer a ver a sus padres para subirte a una escort. Alguno ha aprovechado la noche para hacerlo, pero basta que lo hagas para que alguna vecina maruja aparezca o vea por la ventana la escena de una extraña entrando en la casa de sus vecinos.

Cada uno es el que tiene que evaluar los riesgos, pero en caso de que no se pueda siempre nos quedarán los hoteles ¿no? Así que a seguir gozando siempre que se pueda del buen sexo con escort.

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Escort a domicilio en Valencia

Contratar una escort a domicilio es, a priori, algo magnífico y confortable, pero hasta esto puede tener alguna desventaja. Vamos a tratar de contarte las desventajas que puedes tener contratar una escort a domicilio en Valencia.

  •        Como es normal, lo más común y barato es ir a una casa de citas, aunque las escort independientes suelen negociar con sus precios. En caso de que seas hábil, podrás conseguir una rebaja en el precio de sus servicios. Aunque debes saber que es más caro, es normal, lo bueno se paga.
  •         Hay que estar atento. Si tienes familia o vives con alguien, vas a parecer un CSI, ya que querrás dejar limpia la casa para que no haya rastro alguno de los rastros o pistas de la escort que haya estado en tu casa y que puedes ir desde pelo, joyas, ropa o maquillaje o fluidos, etc.
  •         3. Vecinos cotillas: Este tema es complicado ya que, si para algunos quedar con una escort en casa es lo más conveniente puesto que no serán vistos en público con una acompañante sexual, otros puede que tengan aún menos ganas de que alguien conocido o que viva cerca vea como entra en su casa una escort. La posibilidad de que se lo diga a la pareja o familiares existe. Luego tendrá que dar uno explicaciones y no es agradable ¿verdad?

Como puedes ver, nunca llueve a gusto de todos y tener a una escort en tu casa parece lo más indicado siempre que no tengas que dar explicaciones a nadie. Lo mejor para la mayoría, aunque no sea lo más placentero es ir a un hotel o casa de citas, quizás menos cómodo, pero no tendrás que estar pendiente de esas cosas, aunque pierda uno la comodidad que desde luego tendría uno teniendo sexo en tu sofá, cocina o cama.

Sea como fuere, lo importante es que decidas lo que decidas aproveches de las posibilidades que te da tener buen sexo con la escort que selecciones. Solemos decir que la calidad se paga, así que selecciona bien y si puedes saber opiniones de clientes mejor que mejor.

Si te decides por llevártela a casa disfruta de todas las posibilidades morbosas que tiene el asunto, puedes de verdad pasarlo de auténtico vicio y si además te pones rumboso con ella a lo mejor consigues descuento o algún servicio especial.

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Ser atado por una escort

Ya no estoy con mi musa, aquella que me conocía y me hacía explotar de éxtasis ¿Por qué?, porque ha sucedido esto.

Con su abandono y mi soledad necesito llenar ese hueco tan importante sentimental y sexualmente activo. Mis sentimientos de amor iban últimamente apaciguándose pero a su vez tan solo creía mi necesidad de saciar esas ganas de sexo y lujuria combinados con el desenfreno y el deseo de verla atada y de que ella también me atara a mí, sobre todo a mí.

Aquellos momentos fueron muy nuevos para mis conocimientos sexuales, tanto que se convirtió en una obsesión enfermiza. A ella eso no le gustó y poco a poco fue mermando nuestra relación la falta de amor y el ansia de sexo por mi parte.

Han pasado más de 11 meses sin ser dominado por una de mis musas, aquella que le gustaba saborear el gusto de mi piel mientras estaba atado de pies y manos. No le agradaba que yo estuviera así, pero da igual. Ahora ya da igual…

A las dos semanas de no estar con mi musa me estaba volviendo loco, necesitaba una vía de escape, necesitaba ser atado y sometido y no encontraba con quién puesto que no tenía los ánimos suficientes para conocer a nadie.

Fue entonces cuando pensé… ¿Qué tal contactar con una chica de compañía? No lo ví tan mala idea, así que me puse delante del ordenador para buscar la mejor escort en la ciudad de Valencia, puesto que ahí es donde vivo, pero no sé hasta cuándo.

En mi investigación encontré una de las mejores casas de citas de la ciudad. Llamé y pregunté por los servicios. ¡Perfecto! Hacen lo que necesito.

Cuando llegué me sentí un poco extraño pero a la vez nervioso y ansioso por conocer lo que iba a suceder allí.

Irina, colaboradora del centro, fue la escogida, la que me iba a apretar cada milímetro de la cuerda hasta decir basta y excitarme muchísimo.

Subimos a una tercera planta y ella me dijo

– Entra y disfrutarás. ¿Qué es lo que te gusta?

Al escuchar sus palabras se me paró la respiración, por un momento pensé que hacía ahí, pero mi deseo fue a mayor y contesté

– ¡Quiero que me ates! ¡Que me ates y me sometas dueña mía! Haz conmigo lo que quieras pero átame todo lo fuerte que puedas.

En ese momento Irina actuó.

– Ven aquí perro que te voy a atar y vas a sufrir. ¿Quieres fusta?

– ¡Sí! Azótame, quiero que me azotes que me des fuerte y que me acabes haciendo el amor de forma brutal y salvaje, sin piedad. – le espeté con toda mi ansia de sexo duro.

Así sucedió toda las tres horas que había contratado, puesto que sentía una gran necesidad sexual y sobre todo psicológica de que me atasen y que me sometieran.

Tres días más tarde, no paraba de darle vueltas a la cabeza de lo que Irina había conseguido en esa sesión BDSM. Me encantó. Y pensé entre mí ¿Creo que voy a volver? Mi respuesta no tuvo duda: Sí

bdsm

Al día siguiente me dirigí hacía el mismo lugar dónde días anteriores había tenido una de las mejores sesiones bondage de mi vida.

Pregunté por Irina, y me respondieron que no se encontraba disponible, que en 2 horas volviera. Decidí quedarme y ver un poco el panorama. Pasó volando, viendo idas y venidas, secretos y aficiones que no todo el mundo comprendería.

Pasado el tiempo, Irina me recibió y durante otra hora y media fue una de las mejores noches de sexo y placer fetichista y masoquista. Su dulce piel blanca y su carácter de toro me ponía y me ponía mucho.

Fueron pasando los días, y los meses y mi obsesión por Irina iba creciendo. Tan solo quería estar con ella, no por amor, sino por sexo. Ella era la única que me entendía pero ahora solo la quería para mí. Me daba igual el dinero.

Mi obsesión era tal que quería que estuviera conmigo, aunque le pagase una mensualidad y le diera un techo. Esa misma noche se lo propondría.

Las 23.00h, la de siempre y con la de siempre. Quise decírselo nada más verla, pero mi ansia sexual me pudo. Pasadas las 00.00h se lo solté de sopetón y ella se quedó helada:

– Irina, sé mi ama y dueña para siempre, vente a vivir conmigo y te pagaré si hace falta – le dije.

– Yo… no sé… la verdad… Mi vida siempre ha girado alrededor del bondage y del placer pero nunca me han propuesto esto, dame unos días para pensármelo – me respondió confusa.

Respeté su decisión, y en cada una de mis visitas le volvía a preguntar. Sé que fue obsesivo, pero debía de ser mía tan solo para mí, tan solo para practicar sexo. El de ella me gustaba y mucho.

Con el tiempo se fue enfriando la relación, aún no sé por qué pero ahora 11 meses después siento que otra de mis musas me ha abandonado.